La confidencialidad del detective: secreto profesional

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La profesionalidad del detective privado está estrechamente relacionada con la confidencialidad y la discreción.

La confianza que este les pueda ofrecer a sus clientes, será la clave del éxito, en cuanto al compromiso que deberá ejecutar para que el proceso llegue a buen término.

La confidencialidad es un elemento básico de estricta relevancia, ya que permite la protección y el amparo de las personas involucradas en la investigación.

Por ello, existen aspectos legales que la resguardan, siempre con la finalidad de proteger la privacidad del usuario.

La garantía detective-cliente ante el grado de confidencialidad  

Cuando la confianza es recíproca, existe plena garantía de que se obtendrán los resultados deseados, porque ambas personas, tanto el detective como el cliente, comparten el mismo ideal y el mismo objetivo.

Cuando se contrata un detective privado, es necesario relatarle todos los pormenores del caso, allí se deberán responder muchas preguntas, cuya intención de parte del profesional, no es indagar para luego difundir lo que a él confiamos.

Su actuación se debe a que él requiere de insumos que le permitan orientarse de manera correcta hacia lo que debe investigar.

Ofrecer datos no fidedignos al investigador, siempre incidirá en contra del cliente. Por ello se requiere establecer cercanía con esa persona, la cual nos ayudará a resolver una diatriba que nos afecta, dándole un voto de fe y de confianza, para que pueda actuar en forma diáfana y transparente, ante un evento para él desconocido.    

La seriedad y la honestidad son otros factores que van a influir en la actuación de ambos y, por ello, se destaca de manera sobresaliente la confidencialidad. El investigador o detective se convierte en un confidente de quien lo contrata.

Otro factor preponderante a través del proceso es la empatía, esta va muy ligada a la intuición. La intuición es un rasgo natural que está en nuestro ADN y que nos permite discernir, en gran número de ocasiones, lo positivo o lo negativo de una situación de cualquier índole. 

La empatía, por su parte, consiste en que ambos se dirigen hacia una misma dirección (detective-cliente), en la cual la intuición, en numerosas ocasiones, supera la lógica, dándole certeza a lo que se sospechaba.

Las investigaciones privadas y la legalidad

Cuando la parte legal entra en el proceso, la buena fe, la confianza y la honradez siguen persistiendo, aunque ya no son determinantes.

Si un detective privado da a conocer datos de sus investigaciones, tal actuación puede estar tipificada en el Código Penal como un delito, ya que existe un marco legal encargado de regular la privacidad y confidencialidad de cualquier investigación que se realice.

La ley regula también el funcionamiento y la actuación del detective privado y de todo lo relacionado con la obligación que este debe adoptar, en cuanto al secreto y la reserva profesional que debe ejercer como detective.

Esto significa que el ejercicio de esta profesión involucra mesura, discrecionalidad y reserva. Un detective privado solo puede facilitar datos a las personas que lo han contratado y le han encomendado una misión.

En algunos casos, cuando la situación lo amerita, puede hacerlo también ante los organismos judiciales competentes que así lo requieran.

Haciendo la salvedad de que cualquier detective privado que incurra en el irrespeto a su ética profesional, según la ley, podrá ser sancionado, porque esto se estipula como falta grave.

Tanto así que corren el riesgo de la pérdida de su licencia o ser objeto de una costosa multa.

La protección de la confidencialidad  

La confidencialidad tiene una dualidad de protección, en primer lugar, protege:

  • Información aportada por el cliente: la información que se transfiere a un tercero, es necesaria para que el investigador pueda ejercer a plenitud la labor encomendada. Está contemplada en la “Ley de Protección de Datos”. 
  • Datos arrojados a través de la investigación: todo lo relacionado con los resultados de la investigación, está debidamente protegido en beneficio del cliente. Por ello, se le denomina “investigación privada”, lo que arroje la investigación solo le interesa y le concierne al contratante.

Por ello se dice que todas las investigaciones efectuadas por un detective privado, son de estricta confidencialidad y, para ello, existen procedimientos legales para hacer valer ese derecho.

En IRIS, Agencia de detectives en Madrid, ofrecemos servicios para los tres ámbitos más relevantes: ámbito personal, familiar y empresarial. Llevamos a cabo investigaciones sobre conductas dudosas y menores. Además somos especialistas en la investigación de infidelidades, separaciones y divorcios. También trabajamos el ámbito profesional investigando bajas laborales fingidas y el absentismo laboral.