Investigación en sectas y conductas fanáticas: ¿a qué prestar atención?

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Los detectives privados tienen numerosas funciones, como pueden ser en el ámbito familiar y en el empresarial. En el primero, trabajan con infidelidades de pareja, separaciones, divorcios, custodias de menores, convivencia de hecho de cónyuges, conductas dudosas y adicciones sociales, comportamientos de hijos…

Y, en el segundo, en el empresarial, tratan casos de competencia desleal, fuerzas competitivas, insolvencias fingidas, investigación pre laboral o de absentismo, detección del patrimonio, Propiedad Industrial, Propiedad Intelectual, etc. 

Pero además, tienen funciones relacionadas con fraudes de seguros y de mutuas, mistery shoppers, ciberseguridad o vigilancia digital. 

Estos profesionales también investigan sectas y fanatismos. Si quieres conocer cuál es la finalidad de los detectives en este sentido, ¡sigue leyendo! A continuación, te lo contamos. 

Sectas y fanatismos

Aunque en ocasiones las sectas y las conductas fanáticas pasen desapercibidas, lo cierto es que se consideran una adicción. Al fin y al cabo, son organizaciones que pueden poner en peligro a quienes las integran y a su entorno. 

Muchas veces, las sectas tienen un objetivo económico, y se caracterizan por ser destructivas y peligrosas para los integrantes

Pero, ¿cómo hacen esto? La manera que tienen de introducir a personas ajenas en su círculo es a través de la neutralización de la personalidad de esas personas. Es entonces cuando se “crea” a personas similares, intentando que estos sean iguales a los que están en el poder. 

Básicamente, lavan los cerebros de los integrantes. De esta manera, las personas se vuelven vulnerables. Y, mientras tanto, se les separa de su entorno, de sus familiares y amigos, incluso de sus hobbies y trabajo.

Hay que tener en cuenta, además, que el concepto de secta no es el mismo que hace unos años. Ahora mismo son los grupos formados por seguidores de una doctrina ideológica o religiosa específica. Es por ello, por esta mimetización con el entorno, que quizás no las advertimos tan rápido como antes. 

Pero sea cual sea la definición elegida de secta, si una más antigua o una más actualizada, lo que sí aparece en dicho término es la ruptura. Ruptura con el entorno, quizás hasta con uno mismo. 

Antiguamente, una secta estaba formada por individuos con opiniones similares, lazos sociales y/o culturales, políticos y religiosos que, gracias a tradiciones, costumbres o idiomas se diferenciaban de otros grupos. Es así como surge el sentimiento de pertenencia por el que tan difícil es alejarse del grupo. 

Pero, más tarde, se observó cómo algunos de estos grupos eran contrarios a la fuente a la que pertenecían originalmente. Esto favorecía que fueran en contra de todo lo que la corriente mayoritaria dictase, respecto a costumbres, religión, ideología…

Lo cierto es que no todos estos grupos son peligrosos, como entendemos las sectas hoy en día. Por eso, algunos pasaron a llamarse “nuevos movimientos religiosos”, evitando la persecución y discriminación de las minorías religiosas. 

Además, se acuñó otro concepto, el de “sectas destructivas”, donde se recogen los grupos sectarios que realmente son peligrosos. Es de estos últimos grupos de los que hay que proteger a la sociedad, prevenirlos, etc. 

Los detectives y las sectas: ¿a qué prestar atención?

Si tienes la sospecha de que un familiar o amigo forma parte de una secta, has de ponerle freno. Para ello, tienes que conocer cuáles son las consecuencias que nos indican que alguien está dentro de un grupo tan peligroso como lo es la secta. Algunas de estas son:

  • Pérdida de dinero. 
  • Confusión o pérdida de identidad. 
  • Estados disociativos. 
  • Pánico. 
  • Ataques de ansiedad. 
  • Depresión. 
  • Trastorno de estrés postraumático. 
  • Síntomas psicosomáticos, como asma, problemas de piel o dolores. 
  • Problemas para tomar decisiones. 
  • Dependencia. 
  • Desarrollo psicológico lento. 
  • Pérdida del poder psicológico. 
  • Sentimiento de culpa. 
  • Miedo. 
  • Trastornos del sueño, pesadillas, parálisis del sueño…
  • Trastornos de la sexualidad. 
  • Pérdida de la confianza. 
  • La pérdida de la intimidad. 
  • Pérdida del compromiso con la gente. 
  • Sentirse amenazado. 
  • Pérdida de los familiares y de los amigos. 
  • Tendencias neuróticas o psicóticas. 
  • Pensamientos suicidas. 
  • Difusión de identidad. 
  • Paranoia. 
  • Deterioro físico. 
  • Capacidad de juicio empobrecida. 
  • Disminución del sentido del humor, la ironía, las metáforas…
  • Disminución del vocabulario y de las habilidades intelectuales. 
  • Pérdida de la capacidad para formar relaciones interpersonales. 
  • Trastornos de la alimentación.

En Culmas Detectives nos dedicamos exclusivamente a la investigación privada.
Somos una agencia de detectives privados en Madrid que presta servicio tanto a particulares y empresas como a Mutuas y Seguros.
Tratamos temas como infidelidades, bajas fingidas o competencia desleal entre muchos otros.
Cada caso es diferente, por ello, tratamos cada caso de manera totalmente personalizada.