Investigación de conductas y malas compañías de los hijos

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En la etapa de la adolescencia es natural que los jóvenes quieran pasar mucho tiempo junto a sus amigos, pero, en ocasiones, están alrededor de ellos las malas compañías u observas conductas extrañas.

¿Qué hacer en este caso? 

Los jóvenes casi siempre seleccionan amistades con rasgos o valores muy parecidos a los suyos, de tal manera que la influencia entre ellos se ejerza de forma parecida. 

Cuando esto no sucede, nos preocupa mucho, en especial cuando nuestros hijos empiezan a salir con amistades con los que no lo identificamos, bien sea por su modo de vestir, hablar, mala impresión a primera vista o practican hábitos como fumar o tomar alcohol.

Frente a esta situación, muchos padres se preguntan si es necesario prohibirles andar con este tipo de amistades; si deben controlar a dónde van, preguntarles qué hace cuando salen o, por el contrario, dejarlos con cierta autonomía, que tomen sus propias decisiones, dejar que corra el tiempo y por sí solos consideren lo que les conviene.

¿Qué hacer cuando nuestro hijo tiene malas compañías?

En vez de entrar en pánico porque nuestros hijos andan con malas compañías y pueden acabar en drogas o pandillas poco sanas, es necesario meditar, armar un plan comunicativo y comenzar por hacernos algunas preguntas sobre:

  • Valores de nuestros hijos. Vale preguntarse cuán arraigados tienen los valores que le hemos trasmitido a nuestros hijos.

Si ellos tienen claro qué está mal y qué está bien, será muy difícil que sucumban ante la tentación de conductas de riesgos.

Debemos actuar en concordancia con estos valores, dar el ejemplo en todo momento y tomar de las experiencias cotidianas los ejemplos para enseñarles y fortalecer los valores.

  • Criterios de selección de amistades. Siempre es necesario preguntarse si les estamos dando a nuestros jóvenes las herramientas o los criterios para discernir apropiadamente y tomar sus propias decisiones.

Enséñales a preferir el criterio por el cual se orientarán para elegir qué van a hacer.

Aunque te parezca arriesgado, esto es lo mejor que puedes hacer y le ayudarás a fortalecer su autonomía y autosatisfacción. 

  • Comunicación efectiva. ¿Cómo te comunicas con tu hijo? En ocasiones, la línea comunicativa se basa en reprenderlos por todo y a diario.

Los regañas por malas calificaciones, por contestar mal, por no realizar sus tareas o por cualquier cosa.

Si esto es lo que priva, le cortamos la oportunidad de expresarse, de justificarse, lo alejas de ti y la comunicación será más difícil.

Consejos para padres ante malas compañías de sus hijos

  • Acércate a sus amigos. Ocurre que puedes estar haciéndote ideas sin conocer a los amigos de tus hijos. Te recomendamos acercarte a ellos, conocerlos y conocer a sus padres. Con esta actitud puedes aclarar tus dudas sobre las malas compañías de tus hijos. Una buena manera de comenzar un acercamiento es preparar una comida, organizar una excursión o planificar una fiesta. 
  • Evita prohibir. Si los jóvenes van a salir, procura evitar la salida en forma directa, pues a la edad de la adolescencia, esto puede generar rebeldía y más conflictos, sobre todo, si lo haces en presencia de sus amigos. Actuar es importante, pero saberlo hacer es mucho mejor.
  • Comunícate mejor. Tienes que abrir más canales de comunicación con tus hijos, especialmente una comunicación asertiva que te permita intercambiar ideas sobre la amistad, los criterios de selección, cómo identificar a un buen amigo de otro con malas intenciones. Diles que los amigos dan apoyo y permiten expresarse sin prejuicios. Plantéale a tu hijo cuántos amigos están cuando tienes dificultades, cuando pasas por un mal momento o si los amigos verdaderos perjudican a sus compañeros.

Si trasmitimos valores a nuestros hijos, ellos tendrán la capacidad de saber elegir a sus amigos, pues tendrán criterios claros sobre el valor de la amistad.

Así que ten paciencia, calma y confianza en lo que tienes y haces. 

Procura no interceder a la primera de cambio, observa y analiza la situación, dales tiempos para ver cómo se comportan y se desarrollan los encuentros. 

Llegado el momento, si observas que ese tipo de amistad influye negativamente en el comportamiento de tu hijo, afronta la situación con más comunicación y respeto, trata de no imponerte ya que esto no funcionará.

En IRIS, Agencia de detectives en Madrid, ofrecemos servicios para los tres ámbitos más relevantes: ámbito personal, familiar y empresarial. Llevamos a cabo investigaciones sobre conductas dudosas y menores. Además somos especialistas en la investigación de infidelidades, separaciones y divorcios. También trabajamos el ámbito profesional investigando bajas laborales fingidas y el absentismo laboral.