Fisioterapia obstétrica: preparación al parto

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El embarazo ocasiona múltiples cambios en el cuerpo de una mujer. Durante los tres trimestres, pueden aparecer lesiones que deben tratarse con habilidad y rapidez. Por ello, hablaremos de cómo realizar una correcta preparación para el parto, de modo que puedas acudir tranquila al momento de dar a luz y controles la situación.

Lo principal siempre será manejar un conocimiento básico de nuestra anatomía. Es vital conocer la pelvis y los movimientos que realiza, pudiendo localizar las diferentes partes de la misma. Por otra parte, es importante conocer los estrechos, superiores e inferiores de la pelvis que conforman el canal de parto. Esto ayudará a saber cómo actuar en el momento del parto y el descenso fetal.

Otro punto esencial y favorecedor serán las posiciones que pueden emplearse al momento del parto. Por lo general, las posiciones en vertical son las más utilizadas, ya que ayudan a tener mayor fuerza ante la gravedad y mejorar el momento de la expulsión. Sin embargo, muchos hospitales continúan utilizando la posición litotomía, mejor conocida como boca arriba.

Fases esenciales del parto

Durante el parto existen dos fases importantes, las cuales son, en primer lugar, la dilatación y, en segundo, el momento de la expulsión.

Fase de dilatación

Durante esta fase, el útero comienza a manifestar contracciones rítmicas y muy regulares, las cuales serán más intensas y estarán separadas por episodios de calma. Mientras más corto sea el momento de tranquilidad, quiere decir que el parto avanza. Este tipo de contracciones ayudan al cuello uterino a dilatarse y, estas serán las responsables de empujar al feto hacia abajo cuando llegue el momento.

Durante este instante se comienza a encajar la cabeza del bebé en el primer canal estrecho, abriéndose paso entre los siguientes dos canales y ubicándose en el estrecho medio. 

Durante el proceso de dilatación, siempre y cuando la epidural y la situación del embarazo lo permitan, se tendrá que realizar movimientos o ejercicios específicos que ayuden a modificar la forma del canal de parto. Esto beneficia el encajamiento del bebé, evitando que se estanque y no siga bajando, lo que podría provocar partos más prolongados y, en algunas circunstancias, utilización de aparatos instrumentales o una cesárea.

Fase de expulsión

Una vez que la cabeza del bebé comienza a apoyarse en el suelo pélvico, ya se encuentra en la tercera y última etapa. La presión de la cabeza comenzará a realizar contracciones al chocar con el suelo pélvico. Esto se denomina el reflejo expulsivo. Es importante que en esta fase los pujos de la madre se encuentren correctamente dirigidos, de forma de que el bebé pueda tener un descenso seguro y sin riesgos de que la madre presente lesiones en el suelo pélvico.

Por este motivo, es importante que se prepare correctamente antes del momento del parto, debido a que evitaremos complicaciones mayores.

De acuerdo a los médicos, se afirma que cuando una madre realiza pujos incorrectos, estos son dañinos, ya que puede ocasionarse la apnea (contención del aire), lo que lleva a una incorrecta dirección y hace que se dirijan hacia el ano y el vientre, creando una presión mayor. También existen técnicas que son prohibidas, como ejercer presión sobre el vientre materno, que ocasionaría graves inconvenientes sobre la madre y el bebé.

Mientras se realiza la preparación del parto, es importante que el suelo pélvico se encuentre en la mejor posición posible, de modo que pueda relajarse con tranquilidad y sea capaz de hacer fuerza sin problema. Por ello se aconseja realizar masajes vaginales durante el embarazo y diferentes ejercicios de contracciones y relajaciones. Esto es importante, ya que evita que se puedan ocasionar desgarros del suelo pélvico, así que es esencial que sea mayormente elástico y fuerte, capaz de realizar la expulsión con facilidad.

En Fisio+ queremos ayudar a las mujeres durante los momentos más importantes de su vida cuidando de su salud. Te aacompañamos durante el embarazo, postparto, problemas asociados al suelo pélvico o masajes para aliviar a tu bebé de los cólicos del lactante.