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Trastornos de ansiedad: los 5 tipos que existen

En este artículo te hablamos de la ansiedad generalizada, la fobia social y otros tipos de trastornos de ansiedad.

Mercè Salat Psicologia i Salut Publicado: 4 de octubre de 2022

Los trastornos de ansiedad son un tipo de afección de salud mental. La ansiedad se convierte en un problema cuando hace que sea difícil el día a día. Los síntomas incluyen sentimientos de nerviosismo, pánico y miedo, así como sudoración y latidos rápidos del corazón. Los tratamientos incluyen medicamentos y terapia cognitiva conductual. 

Pero no todas las personas son iguales, así como no todos los trastornos de ansiedad lo son. Hay distintos tipos, como el trastorno de ansiedad generalizada o la fobia social, entre otros. En este artículo, te contamos cuáles son y qué síntomas tienen quienes los sufren. Si quieres descubrirlos, sigue leyendo para no perdértelo. A continuación, te lo contamos. 

Trastornos de ansiedad generalizada

El trastorno de ansiedad generalizada es un trastorno de ansiedad caracterizado por ansiedad crónica, preocupación y tensión exageradas, incluso cuando hay poco o nada que la provoque.

La ansiedad ocasional es una parte normal de la vida. Muchas personas preocupan cosas como la salud, el dinero o problemas familiares. Pero los trastornos de ansiedad involucran más que preocupaciones o miedos temporales

Para las personas con un trastorno de ansiedad, la ansiedad no desaparece y puede empeorar con el tiempo. Los síntomas pueden interferir con las actividades diarias, como el desempeño laboral, los estudios y las relaciones.

El trastorno de ansiedad generalizada suele implicar una sensación persistente de ansiedad o pánico, que puede interferir con la vida diaria. No es lo mismo que preocuparse de vez en cuando por cosas o experimentar ansiedad debido a eventos estresantes de la vida. Las personas que viven con este trastorno experimentan ansiedad frecuente durante meses, si no años.

Los síntomas del trastorno de ansiedad generalizada incluyen:

  • Sentirse inquieto, nervioso o al límite
  • Fatigarse fácilmente
  • Tener dificultad para concentrarse
  • Estar irritable
  • Tener dolores de cabeza, dolores musculares, dolores de estómago o dolores inexplicables
  • Dificultad para controlar los sentimientos de preocupación
  • Tener problemas para dormir, como dificultad para conciliar el sueño o permanecer dormido

Trastornos de ansiedad obsesivo-compulsivo (TOC)

El trastorno obsesivo-compulsivo o TOC, es uno de los tipos de trastornos de ansiedad y se caracteriza por pensamientos recurrentes no deseados (obsesiones) y/o conductas repetitivas (compulsiones)

Los comportamientos repetitivos como lavarse las manos, contar, revisar o limpiar a menudo se realizan con la esperanza de prevenir los pensamientos obsesivos o hacer que desaparezcan. 

Sin embargo, realizar estos llamados «rituales» solo proporciona un alivio temporal y no realizarlos aumenta notablemente la ansiedad.

El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) afecta a las personas de manera diferente, pero generalmente causa un patrón particular de pensamientos y comportamientos. Las obsesiones se dan en forma de pensamiento, imagen o impulso no deseado, intrusivo y, a menudo, angustioso, que entra repetidamente en la mente. La obsesión provoca un sentimiento de ansiedad o angustia intensa.

Y las compulsiones son comportamientos repetitivos o actos mentales que una persona con TOC se siente impulsada a realizar como resultado de la ansiedad y la angustia causadas por la obsesión.

El comportamiento compulsivo alivia temporalmente la ansiedad, pero la obsesión y la ansiedad regresan pronto, lo que hace que el ciclo comience de nuevo.

Es posible tener pensamientos obsesivos o simplemente tener compulsiones, pero la mayoría de las personas con TOC experimentan ambos.

Trastorno de pánico

El trastorno de pánico es un trastorno de ansiedad y se caracteriza por episodios inesperados y repetidos de miedo intenso acompañados de síntomas físicos que pueden incluir dolor en el pecho, palpitaciones, dificultad para respirar, mareos o malestar abdominal.

Trastorno de estrés postraumático como otro de los trastornos de ansiedad

El trastorno de estrés postraumático es un trastorno de ansiedad que puede desarrollarse después de la exposición a un evento aterrador en el que ocurrió o se amenazó con un daño físico grave. Los eventos traumáticos que pueden desencadenar este tipo de trastorno de ansiedad incluyen agresiones personales violentas, desastres naturales o causados ​​por personas, accidentes o combates militares.

A continuación, te mostramos algunos signos y síntomas comunes que podrías reconocer. Eso sí, cabe destacar que la experiencia de cada persona es diferente, por lo que se puede experimentar algunas, ninguna o todas estas cosas.

  • Revivir aspectos de lo sucedido. Esto puede incluir flashbacks vívidos (sentir que el trauma está sucediendo en este momento), pensamientos o imágenes intrusivas, pesadillas, angustia intensa ante recordatorios reales o simbólicos del trauma, sensaciones físicas como dolor, sudoración, náuseas o temblores…
  • Estado de alerta o sensación de nerviosismo. Esto puede incluir: entrar en pánico cuando se recuerda el trauma, enfadarse fácilmente, estado de alerta extremo, también llamado a veces «hipervigilancia», mala calidad del sueño o falta de sueño, irritabilidad o comportamiento agresivo, le resulta difícil concentrarse, incluso en tareas simples o cotidianas…
  • Estar nervioso o sobresaltarse fácilmente.
  • Otros síntomas de ansiedad.

Fobia social (o trastorno de ansiedad social)

La fobia social o trastorno de ansiedad social es un trastorno de ansiedad caracterizado por una ansiedad abrumadora y una timidez excesiva en situaciones sociales cotidianas. La fobia social puede limitarse a un solo tipo de situación, como el miedo a hablar en eventos formales o informales, o a comer o beber frente a otros, o, en su forma más grave, puede ser tan amplia que una persona experimente síntomas casi siempre que está cerca de otras personas.

La ansiedad social es más que timidez. Es un miedo que no desaparece y afecta las actividades cotidianas, la confianza en uno mismo, las relaciones y la vida laboral o escolar.

Muchas personas se preocupan ocasionalmente por situaciones sociales, pero alguien con ansiedad social se preocupa en exceso antes, durante y después de ellas.

Puedes tener ansiedad social si:

  • Te preocupas por las actividades cotidianas, como conocer a desconocidos, iniciar conversaciones, hablar por teléfono, trabajar o ir de compras.
  • Evitas o te preocupas mucho por las actividades sociales, como conversaciones en grupo, comer en compañía o acudir a fiestas.
  • Siempre te alteras por hacer algo que consideras vergonzoso, como sonrojarte, sudar o parecer incompetente.
  • Te resulta difícil hacer cosas cuando otros están mirando; puedes sentir que te están observando y juzgando todo el tiempo.
  • Tienes miedo a ser criticado, evitas el contacto visual o tienes baja autoestima.
  • A menudo tienes síntomas como náuseas, sudoración, temblores o latidos cardíacos fuertes (palpitaciones).
  • Tienes ataques de pánico en los que aparece una abrumadora sensación de miedo y ansiedad, generalmente solo durante unos minutos.

Mercè Salat Psicologia i Salut

Vilafranca del Penedes

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Mi manera de abordar el trabajo terapéutico, después de años de práctica, consiste en elegir y aplicar la mejor técnica para crear las condiciones que hagan posible el cuidado, asumiendo que quien lidera y genera tal proceso es el propio paciente. Tengo la firme creencia de que dentro de cada persona existe un espacio sagrado y puro donde se encuentra el sanador perfecto y que mi presencia ayuda a encontrar el camino que conduce hacia él. En este viaje, que transcurre paso a paso, encontrarás herramientas, procedimientos y nuevos patrones que te permitirán llegar a tu centro, en tus propias y más genuinas soluciones.

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