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¿Cómo reconocer el maltrato familiar desde fuera?

Iñigo Urien Abogado Publicado: 25 de enero de 2022

Cada vez es más frecuente oír hablar de maltrato familiar. No es que sea un fenómeno reciente, puesto que existe desde tiempos inmemoriales, sino que es en la actualidad, desde hace unos años, que se ve como el problema real que supone. 

Pero, ¿cómo reconocer el maltrato familiar? ¿Es lo mismo que la violencia doméstica? Si quieres descubrirlo, sigue leyendo para no perdértelo. A continuación, te lo contamos. 

¿En qué consiste el maltrato familiar?

El maltrato familiar, también conocido como violencia familiar, es el abuso de familiares o pareja íntima (o expareja). Esta violencia la ejerce uno de los familiares, de forma deliberada, hacia otro familiar. Y el abuso puede ser físico o emocional. También puede ser económico o sexual. 

Aunque se piensa que la violencia familiar solo puede tener lugar en el entorno doméstico, lo cierto es que no es así. Sea donde sea el lugar en que ocurre el maltrato familiar, si viene de la mano de un miembro de la familia, se considera violencia familiar. Es decir, la víctima y el abusador han de estar emparentadas, bien sea por consanguinidad o por afinidad. 

En este tipo de violencia encontramos un sujeto activo, que será el maltratador, y uno pasivo, que es quien sufre el maltrato. El primero es aquel que impone su fuerza y autoridad sobre el segundo. 

Los abusos familiares, al igual que entre otras personas que no formen parte de la misma familia, pueden ser de diferentes tipos. Encontramos la violencia física, emocional, sexual y económica. 

Violencia física

El sujeto activo utiliza la fuerza sobre el sujeto pasivo, provocando daños corporales. Pueden ser leves, que no necesiten cuidados o atención médica. Pero también pueden ser graves, llegando a fracturas óseas, quemaduras, hemorragias o hematomas. Hay casos en los que va más allá, llegando incluso a la muerte. 

Violencia emocional

En el caso de la violencia emocional, el daño es psicológico. Para ello, el maltratador ataca verbalmente, insulta, humilla, manipula, chantajea, ignora, abandona, aísla… Las consecuencias de este tipo de violencia se pueden percibir en una baja autoestima y peor confianza en uno mismo. Genera ansiedad y/o depresión en la mayoría de los casos. 

Violencia sexual

En la violencia sexual, el maltratador forzará a su víctima para tener, en contra de su voluntad, relaciones sexuales o cualquier tipo de contacto sexual. Las formas de manifestar la violencia sexual es a través de acoso, abuso, y puede llegar a violaciones. Como hablamos de maltrato familiar, puede ser incesto en algunos casos. La consecuencia principal es la inestabilidad emocional de la víctima. 

Violencia económica

El maltratador, cuando ejerce violencia económica, domina la situación económica en la familia. Puede imponer restricciones, privar de bienes, crear desequilibrios económicos… Incluso puede llegar a imponer a la víctima que esta no trabaje, impidiendo así que esta sea independiente económicamente. 

Otra manera de poner en práctica esta violencia es utilizando sin consentimiento el dinero de otro miembro de la familia. Para conseguirlo, el maltratador usa gritos, insultos, amenazas y ofensas, tanto en espacios públicos como en privado. 

¿Cómo reconocer el maltrato familiar desde fuera?

El maltrato familiar puede reconocerse o no, tanto desde dentro como desde fuera. A veces quienes son víctimas de este u otro tipo de abuso no son conscientes de qué ocurre, y justifican todos los actos dañinos. O quizás sí reconocen cuál es la situación pero les da miedo ponerle fin o no saben cómo hacerlo. 

Por eso, lo ideal es que sepamos cuáles son los “síntomas” del maltrato familiar, para poder reconocerlo y ayudar siempre que sea necesario. Algunas señales de alarma son las siguientes:

  • Aislamiento de amigos o del resto de la familia
  • Se dejan de hacer las actividades del día a día
  • Aparecen cambios en el comportamiento, volviéndose una persona más hostil, hiperactiva, incluso agresiva y, en ocasiones, hiperactiva
  • Disminuye el rendimiento, ya sea en los estudios o en el trabajo
  • Aparecen miedos irracionales que antes no estaban, así como síntomas de depresión y/o ansiedad
  • La confianza en uno mismo se reduce, al igual que la autoestima
  • Ausencias en el trabajo, estudios o planes con amigos
  • Intentos de huir de casa
  • Autolesiones
  • Intentos de suicidio

Violencia familiar vs. violencia doméstica

A menudo, surge la duda de si violencia familiar es sinónimo de violencia doméstica. Lo cierto es que sí y no. Es decir, pueden ser lo mismo y pueden no serlo. La violencia doméstica es la que ocurre solo en el hogar, mientras que la familiar puede ocurrir en el hogar o no.

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Más de 25 años como abogado de familia en Bilbao. con un profundo y contrastado conocimiento del Derecho de Familia, del Menor así como en Derecho Inmobiliario, Arrendaticio y de la Propiedad Horizontal.

A lo largo de estos años, he ayudado a cientos de personas a solucionar sus problemas, ofreciéndoles un servicio de calidad y de confianza en cualquier tema relacionado con el Derecho de Familia y.

Divorcios, separaciones, nulidades canónicas, custodia de los hijos, pensión alimenticia, compensatoria, liquidaciones de gananciales, herencias, declaraciones de discapacidad (tutela y curatela), Derecho del menor, contratos de compraventa, alquileres de viviendas y locales, problemáticas originadas en la Comunidades de Propietarios. A esto he dedicado más de 25 años con pasión e ilusión sabiendo que en mis manos recae, de alguna manera, la felicidad de no pcas personas.

Mi objetivo profesional es lograr el mejor resultado judicial para los intereses de mis clientes ya que sé que las relaciones sociales, las familiares por ejemplo, son muy complejas y se suelen generar momentos de tensión en los procesos judiciales, por ello cuido todos los detalles tanto legales como personales.

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