La importancia de las oficinas en tiempos de teletrabajo: ¿cuál es el mobiliario y equipo de oficina?

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Por mucho que estemos en la época del teletrabajo, no nos podemos olvidar de la importancia que tienen las oficinas en el día a día de las empresas

Estas tienen numerosos beneficios, como que hacen que los trabajadores (y, por tanto, el negocio) crezcan, surja la innovación, se promueva la cultura y los valores de la organización y la creatividad se ve favorecida. 

Además, son espacios de colaboración, de trabajo en equipo, de comunicación y de conexión. Permiten la agilidad del trabajo y el bienestar de los empleados, por no hablar de la integración de la tecnología en las tareas diarias.

En definitiva, no podemos subestimar el poder de una buena oficina. Pero, para que una oficina funcione, ha de recoger el mobiliario y equipo necesarios. Si quieres conocer cuál es, ¡sigue leyendo! A continuación, te lo contamos. 

Bienes muebles e inmuebles

Cuando hablamos de una oficina, así como de una vivienda particular, es importante conocer qué es un bien mueble y qué es un bien inmueble

Por un lado, cuando nos referimos a los bienes muebles, estamos hablando de los que se pueden trasladar de un lugar a otro. Y, por otro lado, con bienes inmuebles hablamos de las posesiones ancladas al suelo (por lo que también reciben el nombre de bienes raíces). 

Como en este artículo ponemos el foco en las oficinas, el mobiliario y equipo serían los bienes muebles, mientras que la oficina como tal (el edificio, los despachos…) es un bien inmueble. 

Bienes muebles: mobiliario vs. equipo de oficina 

Dentro de los bienes muebles de la oficina, los que podemos transportar, encontramos el mobiliario y el equipo. Aunque puedan parecer lo mismo, lo cierto es que son diferentes. 

El mobiliario de oficina es el conjunto de muebles y enseres. Por ejemplo, las mesas, las sillas, las estanterías para organizar todo el material (sin el material), y un largo etcétera. 

Y el equipo de oficina es aquello que usan los trabajadores para hacer sus tareas, como pueden ser ordenadores, calculadoras, teléfonos, fax, impresoras…

La buena elección del mobiliario y equipo va a favorecer el entorno laboral, puesto que los empleados lo utilizan constantemente. Imagínate que, todos los días, tienes que hacer 20 fotocopias, pero tu impresora es más lenta que el caballo del malo. ¿No sentirás un cierto resentimiento hacia tus superiores y, por tanto, hacia la empresa para la que trabajas?

Por el contrario, si esas 20 fotocopias las haces enseguida y salen limpias, con la calidad digna de las copisterías profesionales, te vas a sentir satisfecho. Y si te sientes así, valorarás más la compañía en la que inviertes tu tiempo, por lo que incluso llegarás a hacer las cosas mejor. 

Es decir, la inversión en buenos enseres, muebles y equipos es fundamental para un aumento de la productividad y un mayor sentimiento de pertenencia por parte de los empleados. Y lo que importa no es lo que haces (que también), sino lo que significa eso que haces.