Contacta con
Barberá Clinic
Buscar
Cada vez con más frecuencia encontramos tratamientos estéticos al alcance de todos. Esto es por la democratización de los mismos, además de la relevancia que cobra nuestro aspecto en una época en la que las redes sociales parecen dominar nuestra vida.
Muchos de estos tratamientos o procedimientos estéticos son para curar algo, cuando “el daño” ya está hecho. Por ejemplo, para eliminar las arrugas.
Pero, ¿acaso no es mejor prevenir que curar? Imagínate que pudieras impedir que estas aparecieran o, por lo menos, retrasarlo en el tiempo.
Aun así, quizás sea tarde para prevenirlas y, por ello, quieras tratarlas cuando ya hayan aparecido. Sea como sea, hay tratamientos que van a hacer que luzcas un rostro rejuvenecido y bonito. ¿Quieres saber más? ¡Sigue leyendo! A continuación, te contamos cómo prevenir y tratar las arrugas de expresión.
Las arrugas de expresión, también conocidas como líneas de expresión o arrugas dinámicas, se crean por la contracción constante de los músculos de la cara. Las podemos encontrar en la frente, el entrecejo y en las famosas patas de gallo.
Por un lado, las arrugas de la frente aparecen entre las cejas y la base del cabello. Son horizontales, extendiéndose por la anchura de la frente. Y se forman porque la piel, como es normal, con el paso del tiempo pierde elasticidad. Es entonces cuando los músculos conocidos como elevadores, se acortan. Y así, surgen los pliegues de la frente, que son permanentes.
Por otro lado, encontramos las arrugas del entrecejo que, como podrás imaginar, surgen al fruncir el ceño en repetidas ocasiones durante muchos años. Es un gesto inconsciente, por lo que es complicado de prevenir.
Estas se crean por la pérdida de la elasticidad de la piel, como en el caso de las arrugas de la frente. Y es habitual que aparezcan entre los 20 y 30 años.
Además, están las patas de gallo. Son las que vemos en el contorno de los ojos, un área muy sensible y frágil, quizás la más delicada de la cara. Pero, ¿por qué? Simplemente, porque esta zona del rostro tiene menos glándulas sebáceas, elastina y colágeno que las demás.
En este caso, no solo es el paso del tiempo quien determina la aparición de patas de gallo. Sino que también intervienen otros factores, como son el consumo de alcohol y el tabaco, incluso la contaminación y la exposición a la luz solar de forma continua.
Como hemos comentado, los gestos que hacemos con el rostro son inconscientes, por lo que es prácticamente imposible que impidas que los músculos de tu cara se contraigan. Al igual que no es plausible que evites el paso del tiempo.
Entonces, ¿qué podemos hacer? Si sigues esta serie de pautas, puedes reducir las consecuencias del paso de los años en la piel de tu rostro:
Contacta con
Barberá Clinic
Contacta con Barberá Clinic, indicándole tu motivo de tu contacto.
En la máxima brevedad te contactará a través de tu dirección de email o tu teléfono.
Contacta con
Barberá Clinic
Para una atención cómoda y personalizada, hazle saber a Barberá Clinic que le contactas a través de Clic&Post.
Contacta con
Barberá Clinic
Para una atención cómoda y personalizada, hazle saber a Barberá Clinic que le contactas a través de Clic&Post.