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¿Cómo es una terapia de Sexología?

Elena Garcia Psicologia Publicado: 13 de enero de 2022

La Psicología es una disciplina y una ciencia de lo más amplia, por lo que dentro de ella hay diversas ramas. Una de ellas es la Sexología, de la que cada vez se escucha más hablar. 

Pero, ¿en qué consiste exactamente esta especialidad? Como bien indica su nombre, tiene que ver con la sexualidad, pero va mucho más allá. Si quieres conocer qué es esta rama y, concretamente, cómo se hace la terapia, ¡sigue leyendo para no perdértelo! A continuación, te lo contamos. 

La Sexología, ¿qué es?

Como hemos comentado, la sexología es una especialidad de la Psicología que se encarga de la sexualidad. Esta recoge tanto la reproducción como la identidad sexual, pero también la identidad de género y el deseo sexual. En definitiva, todo lo que tiene que ver con la sexualidad. 

Dentro de la Sexología, entonces, hay diferentes apartados que se estudian y tratan:

  • Conducta: recoge expresiones sexuales tales como besos, caricias, coitos, etc.
  • Identidad: la identidad de género, de sentirse hombre o mujer. 
  • Orientación: cuáles son las preferencias de nuestra sexualidad.
  • Interacción: aquello que se implica en los encuentros con otras personas, relacionadas o no con la sexualidad (pareja, afecto, infancia, futuro…). 

Dentro de la Sexología, encontramos dos ramas. Por un lado, aparece la Sexología clínica, que es aquella en la que se tratan las dificultades y trastornos sexuales que tienen un origen psicológico. Y, por otro lado, la Sexología educativa, la encargada de ofrecer educación sexual en centros educativos, ya sean colegios, institutos o universidades. 

La Sexología clínica

Es en la Sexología clínica donde se llevan a cabo las terapias sexuales. Desafortunadamente, esta especialidad tiene muchos prejuicios, lo que conlleva a un enorme desconocimiento sobre el tema. Es por ello que no siempre se sabe por qué o cuándo acudir a un sexólogo. 

En nuestro día a día, es posible que nos encontremos con dificultades relacionadas con el sexo. Por mucho que pensemos que es algo normal o que no tiene mayor importancia, lo cierto es que todas ellas se pueden tratar con la ayuda de un profesional. 

Pero, ¿con qué disfunciones o problemas sexuales nos podemos encontrar? Estos son algunos ejemplos:

  • Pérdida o falta del deseo sexual: los profesionales aportarán herramientas y técnicas para potenciar el deseo, eludir la evitación y la pereza…
  • Vaginismo: en esta disfunción, quien la sufre tendrá contracciones involuntarias en los músculos de la vagina, lo que lleva a relaciones sexuales dolorosas. Las razones son muchas y variadas, por ejemplo experiencias traumáticas en previas relaciones. 
  • Problemas de erección: esta supone frustración, miedo, autoexigencia y ansiedad, además de baja autoestima, por lo que conviene ser tratado a tiempo. 

¿Cómo es la terapia sexual?

Llevados a este punto, seguramente te estés preguntando en qué consiste la terapia sexual. Primeramente, es importante conocer que los sexólogos están para asesorar infinidad de casos muy diferentes entre sí. 

No solo hacen terapia individual, sino también en pareja. Rompen tabúes y estereotipos, resuelven dudas sobre la sexualidad, asesoran sobre cualquier inquietud, diagnostican y resuelven problemas sexuales, entre muchas otras funciones. 

Por supuesto, las terapias de Sexología se llevan a cabo con total privacidad, en un ambiente tranquilo para que los pacientes se sientan relajados. Es entonces cuando estos pueden transmitir a los profesionales los miedos, emociones y problemas en su bienestar sexual. 

Como en toda terapia, sea de la especialidad que sea de Psicología, la primera visita es una toma de contacto. El paciente contará cuál es su motivo de consulta, y el sexólogo hará una entrevista para encontrar el problema existente y la razón por la que el paciente no disfruta completamente de su sexualidad. 

En la hora que, aproximadamente, dura una consulta de terapia sexual, se enseñan ejercicios y técnicas para que los pacientes pongan en práctica en casa. El número de sesiones depende del caso concreto. También depende de la involucración de los individuos en la terapia. 

Habitualmente, la terapia puede ser online o presencial, en función de cómo lo acuerden el sexólogo y el paciente. 

Problemas físicos y emocionales

Como comentábamos anteriormente, en la terapia sexual se tratan los problemas tanto físicos como mentales. Y es que puede parecer que cuando aparece una dificultad en el sexo, el problema es solo físico. Pero va mucho más allá. 

Por ejemplo, en el caso de los problemas sexuales en pareja, lo más habitual es que las partes se olviden de las emociones, de comunicarlas y, a veces, de sentirlas. Por eso un profesional de la Sexología aporta herramientas para conocer estas emociones y sentimientos y, además, comunicarlos a la pareja. 

Pero hay muchas otras razones por las que puede haber una dificultad sexual, ¿cuáles son?

  • Problemas de pareja: aunque ya lo hemos mencionado, destacar que es más frecuente de lo que la gente piensa. El conflicto que puede surgir en la convivencia hace que la tensión resultante dificulte las relaciones sexuales. 
  • Problemas hormonales: como puede ser la tiroides. Es perfectamente tratable. 
  • Problemas ambientales: si en la casa hay más convivientes aparte de la pareja, puede inhibir a una de las partes o a ambas. Por ello, hay que buscar un ambiente adecuado donde la pareja se sienta cómoda. 
  • Desconocimiento: en función de los valores recibidos y de la educación que nos han dado, podemos ver el sexo de una manera u otra. Hay quien lo considera degradante y enfermizo, lo que en la edad adulta puede traer problemas al relacionarse.  
  • Adicciones: por ejemplo las drogas o el alcohol pueden perjudicar el rendimiento sexual.  
  • Medicamentos: hay algunos medicamentos que tomamos sin conocer los efectos secundarios y, en ocasiones, pueden ser la causa de problemas sexuales. Por ejemplo, la disminución del apetito sexual o problemas de erección. 
  • Abusos sexuales: sobre todo cuando estos son durante la infancia, pueden tener repercusiones hasta edades adultas. Aun así, la existencia de un trauma de este estilo no implica que sí o sí vaya a haber problema sexual. 
  • Problemas psicológicos: ansiedad, depresión, problemas de personalidad… pueden afectar negativamente el bienestar sexual de las personas. 
Una terapia multidisciplinar

La Sexología es multidisciplinar, como ya hemos visto. Trata numerosos temas desde diferentes perspectivas. Así que no se queda atrás la terapia de esta especialidad psicológica. 

Se tratan los trastornos sexuales, se enseña el conocimiento de las emociones, se trabaja la autoestima, se cuida la sexualidad… Por todo ello, los sexólogos han de trabajar de la mano con otros profesionales, como psicólogos, fisioterapeutas del suelo pélvico o urólogos. 

Por mucho que la Sexología educativa se escape de la Psicología clínica, también forma parte del papel de los sexólogos educar en terapia. Al fin y al cabo, la educación recibida sobre sexualidad brilla por su ausencia. 

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Me llamo Elena García González y soy psicóloga sanitaria y forense (M-27600).

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