Resiliencia en tiempos de crisis y de Covid 19: Cómo superar las dificultades

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¿Qué es la Resiliencia?

La resiliencia es la capacidad que tienen las personas para recuperarse de experiencias difíciles y readaptarse a la nueva situación que se les presenta.

La palabra viene del latín “resilio” que significa volver atrás, rebotar o replegarse y se empezó a usar en el ámbito de la física para indicar cuando un objeto o material volvía a su estado original tras haber sufrido una perturbación, como una goma que vuelve a su lugar tras estirarla.

Cómo son las personas resilientes

Por lo tanto, la clave para la resiliencia está en la adaptación y la flexibilidad, esto, en las personas se puede observar al adaptarse a situaciones nuevas, al aprender de dificultades, al levantarse tras una caída.

El que cada persona tenga una actitud más o menos flexible y resolutiva en la vida depende en gran parte de los aprendizajes que hacemos desde pequeños, y cómo nos desenvolvemos en el entorno. Aprendemos por enseñanzas que nos tratan de trasmitir directamente nuestros padres o cuidadores, familiares y personas representativas de nuestro entorno. O por modelaje, que significa copiar o imitar lo que vemos en personas de referencia, o incluso realizar la conducta opuesta por evitación de aquellos comportamientos que no nos gustan.

¿Qué nos impide ser resilientes?

La dificultad para readaptarse y recuperarse de las dificultades viene de diferentes tipos de aprendizajes que se pueden dar en la infancia, como la dependencia excesiva y sobreprotección de los padres o cuidadores, que, al hacer todas las cosas por nosotros, no nos permiten aprender a enfrentarnos a dificultades, probar y fallar, aceptando que hay cosas que no se pueden conseguir como las querríamos. 

Por otro lado, tendríamos una educación en la que se presenten pocos cuidados y minusvaloración de nuestras capacidades, lo que produciría una sensación de incapacidad que no nos daría las fuerzas para levantarnos y afrontar los problemas.

¿Qué nos ayuda a ser resilientes?

La capacidad de flexibilidad o adaptación se aprende por poder desarrollar autonomía personal desde la infancia, es decir, que nos vayan enseñando a hacer las cosas por nosotros mismos según seamos capaces de hacerlas, entendiendo los fallos como una oportunidad de aprendizaje y los aciertos como un signo de autovalía.

Es muy importante también entender que no siempre tendremos todo lo que queramos y que a veces requiere tiempo y esfuerzo conseguir un objetivo, pues la vida presenta dificultades y fracasos y eso hay que aprenderlo como algo natural.

Cómo ser más resilente

  • Reconocer en qué posición me encuentro y si mi forma de superar las dificultades suele ser la más adecuada
  • Analizar cómo he aprendido a reaccionar y cuales son mis valores.
  • Si no he aprendido las herramientas adecuadas, comenzar a trabajar las habilidades de afrontamiento ante las dificultades.
  • Aprender a trabajar la paciencia y la aceptación de las dificultades que presenta la vida para evitar la frustración.
  • Descubrir los aprendizajes que hemos hecho de las dificultades sufridas y reconocernos como luchadores y supervivientes, como el “ave fénix que renace de sus cenizas”.
  • Reconocer mis emociones y entender que todas son válidas, “sin tristeza no hay felicidad, en la vida tiene que existir lo malo para poder disfrutar de lo bueno”. 

Por último, es importante saber que la solución no es presionarse para encontrarse bien sin sufrir y cuanto antes, al caerse hay que aprender a levantarse adecuadamente, una herida hay que dejarla sanar completamente y es normal que te duela, se debe aceptar que estamos en un momento difícil, reconocer nuestras emociones y que las cosas nos costarán más por esta situación y a partir de ahí buscar soluciones poco a poco y pedir ayuda si no vemos la salida.

Cristina Sanchez Psicologia // 644103459 // cristina_sc@hotmail.es // Página Web

Mi especialidad es la Intervención Psicológica, haciendo Terapia con Adultos, Adolescentes, Parejas, Menores a nivel Familiar y Familias, en Situación de Crisis Vital, Dependencia Emocional, Ansiedad, Depresión, Problemas de Autoestima, Relaciones Personales o Familiares, Habilidades Sociales y Dificultades relacionadas con las Salud (Dolor Crónico, Fibromialgia, Sobrepeso, Dificultades con la alimentación…) Realizando dicha intervención en una media de tres meses con buenos resultados y gran satisfacción de los pacientes en un muy alto porcentaje de casos.

Mi objetivo en terapia es que cada persona descubra y construya sus habilidades personales y poder avanzar juntos en este camino hasta que se conozca a sí misma, sepa lo que quiere y pueda avanzar sin necesitarme, siendo ya capaz, segura y autónoma.

No dudes en contactarme si buscas un lugar seguro donde crecer, sentirte acogido y fortalecido, de forma cercana y accesible para cualquier persona que lo necesite.

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