¿Qué es la anorgasmia?

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La anorgasmia femenina se trata de una disfunción sexual cuya causa, en la mayoría de los casos, es de tipo psicológico. Es la incapacidad de llegar al orgasmo en las relaciones sexuales.

Una anorgasmia de tipo primario, según el Manual de Estadística y Diagnóstico de la Asociación Psiquiátrica Americana, se refiere a aquellas mujeres que nunca han experimentado un orgasmo. Y las de segundo tipo, es aquella que se presenta posteriormente a una etapa normal en la vida, por ejemplo, después de que surjan conflictos o falta de interés hacia la pareja.

Esta disfunción sexual puede ser circunstancial, debido a discrepancias en la relación, algún hecho traumático o la edad. En algunos casos, la llegada de la menopausia hace que sea más frecuente la anorgasmia. Se estima que 3 de cada 10 mujeres, en su etapa de vida sexual, sufren de este trastorno.

Síntomas de la anorgasmia

Es algo muy complejo. Algunas mujeres llegan a tener un orgasmo mediante la estimulación de la masturbación, pero no con la pareja; con algunas prácticas sexuales sí, pero con otras no.

También es común que el miedo a las sensaciones que se puedan experimentar bloqueen la excitación justo antes de llegar al orgasmo.

La anorgasmia puede ser una percepción subjetiva. Aunque fisiológicamente se tengan todos los síntomas, las contracciones pélvicas y la sensación intensa de placer están ausentes, donde la liberación de la tensión sexual no se alcanza. Lo que ocurre es lo siguiente:

  • No se puede mantener por mucho tiempo la excitación sexual.
  • No se llega al clímax placentero mediante el coito.
  • Se necesita de una estimulación prolongada para alcanzar un orgasmo.

En el caso de anorgasmia masculina:

Estos casos son de prevalencia muy baja. Apenas un 3% de los varones presentan este problema, pero tiene una repercusión muy importante a nivel psicológico en quien la padece. Está caracterizado por:

  • No hay excitación suficiente.
  • Aunque hay erección y respuesta sexual, se evidencia un retraso eyaculatorio muy prolongado.
  • Hay un acondicionamiento de su principal zona erógena a estímulos masturbatorios que las sensaciones vaginales no pueden replicar.

Tipos de anorgasmia

  • Cuando nunca se ha podido tener un orgasmo.
  • Adquirida después de un evento o circunstancia, ya no se puede llegar al orgasmo.
  • Circunstancial, quiere decir que sí se puede tener orgasmos de cierta forma, pero que resulta extremadamente difícil cuando se cambian las condiciones. Por ejemplo, donde le resulta fácil tener un orgasmo mediante la estimulación de los dedos, pero no con la penetración. Físicamente se tiene la capacidad de llegar a un orgasmo, pero solo si se cumplen ciertas circunstancias.
  • Generalizada, este tipo se refiere a que no se puede llegar a tener un orgasmo bajo ninguna circunstancia, ni solo ni con pareja. Por lo general, eventos traumáticos son los causantes de este tipo de anorgasmia.

Causas de la anorgasmia

El origen orgásmico varía de una persona a otra. El impulso que necesita cada individuo para desencadenar el placer sexual es distinto, pero cuando se trata de anorgasmia, la causa principal es psicológica en 9 de cada 10 casos.

  • Causas psicológicas, donde influye la educación y las creencias inculcadas desde la niñez, la percepción y la relación que se tiene con el propio cuerpo, problemas con las relaciones o tener una actitud negativa hacia el sexo. También por temas más serios relacionados con experiencias traumáticas como la depresión o por haber sido víctima de abuso sexual.
  • Causas físicas, el consumo de drogas, alcohol, medicamentos e incluso el tabaco, son factores que disminuyen la respuesta sexual. También padecer alguna enfermedad como diabetes u otras enfermedades crónicas que afecten la hipófisis, o alteraciones neurológicas que reducen la sensibilidad.

Cómo tratar la anorgasmia

En todos los casos es recomendable la visita a un médico, psicólogo y/o sexólogo, un especialista en disfunciones sexuales, quien indicará un tratamiento específico para resolver con éxito los bloqueos mentales hacia la sexualidad, que pueden deberse a factores como los siguientes:

  • Presiones económicas que producen estrés.
  • Sentir vergüenza por una percepción errónea de la imagen corporal.
  • Preferencias sexuales.
  • Limitaciones de tipo religioso o cultural.
  • Sentimientos de culpa.
  • Falta de comunicación en la pareja.
  • La exploración y el conocimiento del propio cuerpo. 
  • Dedicar tiempo a la relajación, tanto física como mental, es de gran ayuda.

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