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Cuando la ira se convierte en un problema: ¿qué es el trastorno explosivo intermitente?

Descubre qué es el TEI. En este artículo, te contamos qué es, sus síntomas, causas y consecuencias.

Centro Psicologia Estrella Publicado: 15 de marzo de 2022

Los trastornos disruptivos de control de impulsos y de conducta son aquellos en los que, las personas que los sufren, tienen dificultades para controlar sus emociones y comportamiento. Estos son un grupo de afecciones psiquiátricas, e incluyen tres trastornos:

  • El trastorno de la conducta
  • El trastorno explosivo intermitente (TEI)
  • El trastorno desafiante de la oposición

En general, estos trastornos presentan conductas difíciles, agresivas, incluso antisociales, y están muy relacionados con lesiones, ya sean físicas o verbales, dirigidas a uno mismo, a otros o a objetos. 

En este artículo, ponemos el foco en el trastorno explosivo intermitente, uno de los tres trastornos disruptivos de control de impulsos y de conducta. Pero, ¿en qué consiste el TEI? Si quieres descubrirlo, ¡sigue leyendo para no perdértelo! A continuación, te lo contamos. 

¿Qué es el trastorno explosivo intermitente?

Este trastorno es uno de los trastornos disruptivos de control de impulsos y de conducta, por lo que podemos intuir que se trata de episodios repentinos donde las conductas son impulsivas. Estos episodios no solo son repentinos, también repetidos, y además son agresivos, violentos…, tanto física como verbalmente. 

Es cierto que el TEI es un trastorno crónico que puede perdurar durante años y años, pero el paso del tiempo, la edad, etc., pueden hacer que los síntomas y los episodios repentinos, disminuyan. 

Los síntomas del TEI

El trastorno explosivo intermitente se caracteriza por provocar episodios repentinos y agresivos donde encontramos ira, irritabilidad, mucha energía, aceleración de los pensamientos, temblores, presión en el pecho…

También encontramos rabietas, diatribas, discusiones, gritos, empujones, peleas físicas, daños materiales, amenazas y agresiones, entre otros. Pero, ¿cómo son exactamente los episodios del TEI? ¿Cómo sé que se trata de TEI y no de una rencilla?

  • Arrebatos recurrentes que muestran la falta de control sobre los impulsos de agresividad.
  • La falta de control se manifiesta a través de agresiones verbales, como diatribas, disputas verbales, peleas o berrinches, o de agresiones físicas contra personas, animales o propiedades. Para hablar de un trastorno explosivo intermitente, estos arrebatos se deben dar dos veces por semana durante tres meses ya que, como hemos dicho, son episodios recurrentes.  
  • Daños, destrucción…
  • La agresividad que se expresa durante los arrebatos es desproporcionada frente a los factores que la han desencadenado. 
  • Los arrebatos son impulsivos y pueden tener como origen la ira. En otras palabras, no estamos ante episodios premeditados que tienen un objetivo concreto. 
  • Estos episodios generan malestar en quienes los sufren, por lo que tendrá consecuencias personales, económicas, incluso legales. 
  • La edad mínima que tiene un individuo para considerarse trastorno explosivo intermitente es de seis años, aunque también se puede aplicar a aquellos de menor edad pero con un desarrollo equivalente. 

¿Cuáles son las causas?

Aunque se desconocen las causas del trastorno explosivo intermitente, hay una serie de factores ambientales y biológicos que pueden ser los que causen el TEI. Cabe destacar, además, que este trastorno comienza en la infancia, después de los 6 años o ya en la adolescencia. Y es más frecuente en jóvenes adultos que en adultos mayores. 

Las causas que pueden potenciar la aparición de un trastorno explosivo intermitente son el entorno, la genética y las diferencias en cuanto al funcionamiento del cerebro. 

  • El entorno, donde las familias muestran comportamientos explosivos y abusos verbales y físicos de forma habitual. Cuando los niños están expuestos a estos comportamientos, es posible que surjan en ellos los mismos rasgos de sus familiares.
  • La genética, que puede hacer que el trastorno se transmita de padres a hijos. 
  • Las diferencias en cuanto al funcionamiento del cerebro, respecto a la estructura, función, química…

Consecuencias en el día a día, ¿cuáles son?

Ya hemos adelantado que el trastorno explosivo intermitente puede afectar a nivel personal, económico y legal. Pero las consecuencias del TEI van más allá, y son las siguientes:

  • Las relaciones personales se verán afectadas, puesto que habrá muchas peleas verbales y físicas que apartarán a las personas. Encontramos, sobre todo, estrés familiar, divorcios y problemas en las relaciones. 
  • Problemas en casa, en el trabajo y en los estudios, lo que llevará a accidentes (por ejemplo, automovilísticos), o dificultades legales y financieras. 
  • Problemas en el estado de ánimo, por lo que aparecerán trastornos del estado de ánimo, como la ansiedad y la depresión. 
  • Abuso de alcohol y otras sustancias, que son muy comunes en personas que sufren el trastorno explosivo intermitente. 
  • Problemas de salud física, como enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, presión arterial alta, diabetes, dolor crónico, úlceras, etc. 
  • Autolesiones, es decir, se producen lesiones intencionales o intentos de suicidio. 

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