Psicología deportiva, ¿qué es y cuáles son sus beneficios?

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Los deportes, tradicionalmente, han centrado sus esfuerzos en el desarrollo de la condición técnica y la condición física. En aquellas actividades en las que, además, se requería una asociación de movimientos colectivos, la táctica fue ganando presencia. Así, técnica, táctica y físico se convirtieron en los pilares fundamentales sobre los que trabajar en casi cualquier deporte.

Con el tiempo, sin embargo, comenzó a destacar otra cualidad: la psicología. Estar mentalmente preparado para afrontar los diferentes desafíos que entraña el ejercicio, especialmente a nivel profesional, impulsó la aparición de profesionales en la rama de la psicología que aportaran su granito de arena a la causa.

El estrés, la frustración, la ansiedad, la motivación, el éxito o el fracaso son solo algunos de los estados emocionales que tienen que enfrentar los deportistas. No son los únicos; también aprender a convivir con dolores en momentos críticos o superar lesiones, y todo lo que ello conlleva, son algunos ejemplos en los que la psicología deportiva puede cumplir su función.

¿Qué es la psicología deportiva?

Podemos definirla como una rama de la psicología que se centra en el desarrollo y bienestar del deportista. Para ello analiza conductas, estados de ánimo, agentes externos y hasta aspectos físicos con el objetivo de crear estrategias que ayuden a mejorar el rendimiento.

Para conseguirlo se emplean tácticas mentales, como puede ser la visualización, con las que se busca superar un bloqueo mental, enfrentarse a circunstancias que impiden el desarrollo, la práctica al máximo de las capacidades o elevar la confianza ante una crisis de juego y/o resultados, que lastran al deportista/equipo.

Estas tácticas pueden reducirse a un ámbito personal, trabajar con un solo jugador, o llevarlas a cabo en grupos o de manera colectiva. En todos los casos se persigue renovar el aspecto mental y suelen estar enmarcadas dentro de las sesiones de preparación. El entrenador trabajará de la mano del psicólogo deportivo, que le asesorará, para establecer ejercicios puntuales o rutinarios.

¿Cuáles son los beneficios de la psicología deportiva?

El gran interés que ha suscitado el componente mental en el alto rendimiento ha llevado a muchas instituciones y clubes deportivos a contar con un psicólogo dentro de su staff. Los principales objetivos que persigue y que se traducirán en beneficios son: aumentar la confianza, mejorar la concentración, dominar el estrés y gestionar la motivación.

Este último punto es uno de los más interesantes. Por lo general asociamos la motivación con los discursos emotivos o épicos – incluso con música de batalla –, pero estos pueden tener un efecto negativo en los deportistas. Y es que la motivación tiene que ser equilibrada pues de lo contrario surgirá la sobremotivación, que puede suponer un frenesí emocional en el que las emociones se disparen.

Desde luego la psicología deportiva es importante para dominar el estrés de la competición. Habrá situaciones en las que los resultados no acompañen y eso no puede ser impedimento para ofrecer la mejor versión en cada sesión preparatorio o partido.

En ocasiones se produce lo que muchos periodistas denominan “pájara”. Es un momento, unos minutos, en los que decae el rendimiento sin saber exactamente la razón o razones de que suceda. Mejorar y afianzar la concentración conseguirá que estas situaciones no se repitan bajo ninguna circunstancia.El apoyo psicológico, además, aportará confianza al deportista que atraviesa un mal momento. No importa si se está recuperando de una lesión, si afronta una sequía anotadora o el equipo una crisis de juego o resultados, el objetivo es recomponer esa confianza y elevarla lo máximo posible para que pueda verse la mejor cara.

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