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¿Cómo trabajar la psicomotricidad infantil?

Elea Instituto Psicoeducativo Actualizado: 2 de febrero de 2022 Publicado: 15 de abril de 2021

La psicomotricidad está definida como la capacidad que poseemos todos los seres humanos para efectuar cualquier movimiento, que redunde positivamente en nuestra salud física. 

Es importante tener en cuenta que los movimientos, por muy fáciles y sencillos que sean, implican una sincronización y un funcionamiento de todos los sistemas que conforman nuestro organismo, destacando entre ellos, el sistema motor y el visual. 

Todas estas órdenes provienen del cerebro. Es una frecuencia que se produce coordinadamente. 

Cuando la persona adolece de alguna discapacidad, el funcionamiento sincronizado es prácticamente imposible. Sin embargo, existen algunas prácticas especiales con las cuales se puede mejorar esta condición. 

La clave está en ser perseverante y seguir las indicaciones del profesional al pie de la letra. Por ello, se dice que el desarrollo motriz, aunado al desarrollo comunicativo y cognitivo es muy importante en la infancia, porque de allí va a depender la psicomotricidad futura. 

En razón a esto, algunos profesionales de la fisioterapia pediátrica insisten en que los ambientes naturales son de gran ayuda en cuanto a la rehabilitación, ya que el paciente se siente identificado con las cosas que le rodean. La constancia y el empeño son trascendentales. 

¿Cómo se puede mejorar la psicomotricidad infantil?  

La búsqueda de actividades motivadoras nos ayudará a cumplir con las metas terapéuticas planteadas. El estímulo será la base del logro obtenido. 

Tipos de psicomotricidad 

Existen dos tipos de psicomotricidad

  • Psicomotricidad fina: Este tipo de psicomotricidad es más precisa y está muy vinculada con la capacidad visual que posean los niños, ya que se trata de la interacción ojo-mano. La motricidad fina influye mucho en la rutina diaria, en actividades como cepillarse los dientes, comer o vestirse. 
  • Psicomotricidad gruesa: La psicomotricidad gruesa es mucho más amplia, porque está relacionada con el total control del cuerpo, lo que permite efectuar diferentes movimientos y una gran variedad de actividades. 

Disciplinas para el desarrollo de la motricidad fina 

Entre ellas cabe mencionar las siguientes: 

  • Jugar con arcilla, arena o plastilina.
  • Pintar con las manos o cocinar cualquier receta. 
  • Recortar con tijera o rasgar. 
  • Amasar o trabajar con cualquier elemento que sea moldeable, buscando hacer figuras.
  • Realizar collages, con hilos, estambre o cualquier otro elemento que se puedan utilizar para completar una figura. 

Disciplinas para el desarrollo de la motricidad gruesa 

La psicomotricidad gruesa es aquella donde interviene todo el cuerpo humano, incluyendo los miembros que lo componen. 

Entre las actividades más comunes que se deben practicar con frecuencia para mantener una salud física y mental en buenas condiciones, están las siguientes: 

  • Caminar: Es una actividad rutinaria, pero ayuda considerablemente al organismo. 
  • Trotar: Se usa como ejercicio para las flexiones de los miembros inferiores, pero teniendo repercusión en los miembros superiores. 
  • Correr: Es una actividad de mayor esfuerzo, dependiendo de las distancias que se quieran alcanzar. Es un ejercicio muy terapéutico para los niños, que influye en la salud de todo el organismo. 
  • Subir escaleras: Es un ejercicio muy recomendado para quienes se estén recuperando de alguna dolencia de orden motor. 
  • Saltar: Esta actividad se recomienda para aliviar tensiones de cualquier orden, ayuda a controlar el estrés y es un ejercicio muy relajante para los niños.
  • Sortear obstáculos: Este tipo de ejercicio requiere de mucha concentración y sincronización. Además de habilidad motora, evitando choques y tropiezos que impidan cumplir la meta propuesta. 
  • Nadar: Es una actividad compuesta por movimientos muy definidos, que se adquieren a través de la práctica y el aprendizaje. Es muy recomendado para la preservación y desarrollo psicomotor de los niños

Otras actividades que ayudan y fortalecen la capacidad psicomotora son aquellas que se desarrollan en parques infantiles o en parques de uso general, lo que permite a los pequeños relacionarse con la naturaleza que, sin saberlo, están trabajando el área psicomotora, haciendo alusión a una mágica formula muy conocida que dice: “juego más terapia: a resultados óptimos”.

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