Hipnosis terapéutica ¿Qué es y cómo funciona la hipnoterapia?

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Cuando se trata de hipnosis, la mayoría de la gente piensa inmediatamente en la hipnosis en espectáculos, durante la cual un ilusionista da a la audiencia órdenes más o menos extrañas para entretener o simplemente impresionar a la audiencia.

Esta rama de la hipnosis deriva del mesmerismo y nació a principios del siglo XIX con fines de puro entretenimiento. Sin embargo, gracias a la atención que suscitaron este tipo de espectáculos, se realizaron estudios exhaustivos sobre el tema, que condujeron a la evolución de esta técnica, que ahora se utiliza también y sobre todo con fines terapéuticos.

¿Qué es la hipnosis?

El término viene del griego «hypnos», sueño. Es una condición de relajación profunda inducida por una persona o por el propio sujeto (en este caso hablamos de autohipnosis) durante la cual, con sugerencias apropiadas, se puede trabajar sobre el inconsciente permitiendo superar bloqueos y traumas y curar trastornos por causas psicosomáticas.

La hipnosis terapéutica se llama hipnoterapia. En todo el mundo es practicada por médicos y psicólogos para resolver problemas.

El estado de hipnosis es, por lo tanto, un estado de relajación extrema y de gran receptividad, durante el cual el sujeto es particularmente sensible a las sugerencias que se le proponen. Estos tienen el propósito de ayudarle a superar sus bloqueos inconscientes y a recuperar el bienestar psicofísico.

Una vez Milton Erickson (psicólogo estadounidense pionero en técnicas de hipnotismo) dijo “Es realmente asombroso lo que la gente puede hacer. Es sólo que muchas veces no saben lo que pueden hacer”.

¿Qué no es la hipnoterapia?

La hipnoterapia, no es, como podría parecer a quienes sólo conocen la hipnosis escénica, un mecanismo de manipulación a través del cual el hipnotista se dirige al paciente como una marioneta. 

Es un trabajo en equipo, durante el cual el paciente y el terapeuta trabajan juntos para un objetivo común. Por razones éticas, el hipnoterapeuta no ofrecerá al paciente sugerencias contrarias a sus principios y valores, pero si lo hace, el sujeto hipnotizado no las seguirá. Se trata, en efecto, de propuestas que, al dirigirse al inconsciente, sortean las barreras que plantean los condicionamientos externos, pero no pueden ser eficaces si van en contra de la voluntad profunda del sujeto.

Para explicarlo con un ejemplo práctico, Erickson cuenta un episodio de cuando era un niño y encontró un caballo perdido cerca de sus tierras.

Este caballo no tenía marcas de identificación, pero Erickson se ofreció a devolverlo a sus dueños. Para ello, simplemente se subió al caballo, lo llevó a la carretera y le dejó elegir el camino que quería tomar. Sólo intervenía cuando el caballo dejaba el camino para pastar o vagar por el campo. Cuando el caballo finalmente llegó a la parcela de un vecino a varios kilómetros de distancia, el vecino le preguntó a Erickson, «¿Cómo supo que ese caballo era de aquí y que era nuestro?

«Yo no lo hice», respondió Erickson, «pero el caballo sí». Todo lo que hice fue mantenerlo en la carretera».

Así es exactamente cómo funciona la hipnosis. El terapeuta mantiene al paciente en el camino. Su inconsciente es el caballo. Ya sabe adónde tiene que ir.

¿Para qué sirve la terapia de hipnosis?

Como ya se ha mencionado, la hipnosis terapéutica sirve para ayudar al sujeto a entrar en contacto con su yo profundo, a comprender qué valores cuentan y a sortear los obstáculos entre su voluntad profunda y su capacidad de ponerla en acción. Imagina una persona con una fuerte vocación artística que creció en una familia que desea absolutamente convertirse en un notario socialmente reconocida y respetada. 

Esta persona podrá ignorar su vocación hasta el punto de olvidarla, y luego manifestar la frustración de la que ni siquiera es consciente a través de síntomas psicofísicos. La hipnosis ayudará a esa persona a encontrar su camino y a encontrar el valor para seguirlo.

Imagina ahora a una persona abusada durante la infancia que come demasiado y engorda para esconderse y protegerse detrás de una capa de grasa. La hipnosis puede ayudar a comprender las razones de su comportamiento.

Mi manera de abordar el trabajo terapéutico, después de años de práctica, consiste en elegir y aplicar la mejor técnica para crear las condiciones que hagan posible el cuidado, asumiendo que quien lidera y genera tal proceso es el propio paciente. Tengo la firme creencia de que dentro de cada persona existe un espacio sagrado y puro donde se encuentra el sanador perfecto y que mi presencia ayuda a encontrar el camino que conduce hacia él. En este viaje, que transcurre paso a paso, encontrarás herramientas, procedimientos y nuevos patrones que te permitirán llegar a tu centro, en tus propias y más genuinas soluciones.