Celotipia, los celos patológicos

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En algún momento de nuestras vidas hemos sentido celos. Tal vez de los hermanos o de personas de las cuales pensamos que merecemos más atención. Esto es un aprendizaje que más adelante puede incrementarse.

Se afirma que los celos no son algo malo. Pero en el caso de algunas parejas es diferente: cuando más del 30% de nuestro tiempo está dirigido hacia la atención de la otra persona, acompañado de la creencia de que les engaña, se desconfía, se daña la autoestima y se sustituye por inseguridades. Aquí, es muy probable que los celos “normales” se hayan convertido en patológicos.

Al momento de caer en un proceso de celotipia, se dejan de lado muchas actividades y se comienza a tener problemas en el hogar, sitios de ocio o incluso en el trabajo. 

La celotipia se trata de un trastorno de la personalidad que genera percepciones subjetivas.

Síntomas de la celotipia

Estos celos patológicos o celotipia, conllevan a una respuesta magnificada que puede ser la ira o la tristeza, donde pensamientos constantes sobre la infidelidad de la pareja se vuelven una obsesión y hay una continua búsqueda de historias y argumentos que justifiquen estos pensamientos.

El sentido de pertenencia hacia la otra persona y el sentimiento irracional de pérdida de su atención, amor o cuidado, aunados a los de dolor e ira, aumentan el miedo a perder a la pareja, lo que hace que la persona no deje de buscar señales que confirmen sus sospechas.

Las acusaciones, recriminaciones y querer ejercer mayor control sobre la pareja se hacen cada vez más evidentes y constantes, sus creencias imaginarias necesitan de pruebas, así que, la persona en celotipia, conseguirá la manera de:

  • Revisar llamadas y mensajes del móvil.
  • Ejercerá vigilancia y persecución.
  • Abrirá correos y redes sociales.
  • Buscará facturas, pagos o su agenda, rastreará contactos y personas con las que se relaciona su pareja.

Todo esto viene acompañado de una conducta compulsiva que puede convertirse en maltrato psicológico para la otra persona. Esta manera de actuar genera mayor ansiedad, miedo e inseguridad, y eleva el grado de insatisfacción y dependencia emocional.

Cómo controlar los celos

El miedo a que la pareja interaccione con otras personas impide, a quien sufre de celos patológicos, que lleve a cabo sus actividades cotidianas, ya que todo lo asocia con la creencia del engaño amoroso. 

Buscar ayuda psicológica y terapia de pareja

Se llevarán a cabo técnicas de reestructuración conductual y de pensamientos irracionales, antes de que se deteriore más la relación. El objetivo es amar desde el desapego y no desde la inseguridad, porque todos los celos tienen el mismo origen: la inseguridad. 

Veamos algunas cosas en concreto:

  • Mejorar la autoestima, de otra manera será imposible establecer relaciones sanas y libres. El sentirse merecedor reforzará la confianza.
  • Ocupar el tiempo en otras actividades de interés, donde los celos pasen a un segundo plano.
  • Sesiones terapéuticas individuales y de pareja.
  • Perder el miedo a que la relación termine, así se disminuye el apego emocional que provoca la ansiedad y la relación de dependencia psicológica.
  • Invertir tiempo en relaciones sociales y amistades.

Ver a la otra persona como individuo y no como objeto

El comprender que se puede estar bien, aunque la pareja no te quiera en todo momento o te dedique amor para toda la vida, es un gran paso para dejar de controlar al otro.

Los celos enfermizos llegan a destruir la relación si no se tratan a tiempo. Si no se controlan las reacciones impulsivas, se sobrepasan las emociones, lo que tiene el efecto contrario y aleja a la pareja.

La comprensión de la otra persona como individuo y no como un objeto del cual se es dueño, es necesario para superar los celos, pensar que el otro es una propiedad es un autoengaño.

Los celos son emociones aprendidas, pero una respuesta proporcionada hace la diferencia entre una conducta agraviante y desproporcionada de la celotipia, influida por la distorsión de la realidad.

Algunas estructuras cerebrales se ven involucradas en las reacciones celotípicas, como el hipotálamo, el hipocampo, los ganglios basales y las amígdalas, que son los encargados de las emociones y recuerdos, aumentando los niveles de adrenalina y dopamina. De ahí la pérdida de la congruencia y análisis cuando se siente celos.

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