Buscar artículos

¿Cómo sé que mi psicólogo es bueno? Comprueba que sigue estos 10 criterios

Monica Moreno Aguilera Psicologa Publicado: 7 de febrero de 2022

Acudir a terapia es un paso muy importante en la vida de muchas personas. Las razones para ir son muy variadas: un problema personal, dificultades que obstaculizan el día a día, situaciones dolorosas, problemas en las relaciones, búsqueda de cambio en uno mismo…

Pero, al igual que hay muchos motivos para ir, hay otros tantos para no hacerlo: la ayuda puede no resultar útil, es un proceso largo, hay que hablar de los problemas y secretos personales, etc. 

Sin lugar a dudas, la “excusa” más utilizada para no acudir es la siguiente: ¿y si no sirve para nada? Si bien es cierto que la mayoría de personas creen que lo ideal es ir a terapia solo cuando no se puede aguantar más, en realidad muchas más personas se pueden beneficiar de los aspectos positivos de ir al psicólogo. 

Tanto si hay un problema psicológico grave, como un problema que dificulta la vida diaria, como una búsqueda por la mejor versión de uno mismo, ir a terapia es una decisión acertada. Ahora bien, muchas personas que acuden a terapia se preguntan lo siguiente: ¿cómo sé que mi psicólogo es bueno?

Y es que es algo totalmente relativo, puesto que lo que sirve para una persona puede no hacerlo para otra. Pero, a grandes rasgos, hay una serie de características en las que te puedes fijar para ver si tu psicólogo es un buen profesional y te va a ayudar, o no. 

¿Quieres descubrirlo? ¡Sigue leyendo para no perdértelo! A continuación, te lo contamos. 

Características del profesional

Si quieres descubrir si el profesional que has elegido es bueno en su trabajo y, por tanto, te va a beneficiar, has de atender a una serie de criterios. 

La formación

Lo básico que tiene que tener el psicólogo para serlo es el grado en Psicología. Años atrás hablábamos de licenciaturas, actualmente, de grados. Pero lo imprescindible es haber realizado la carrera de Psicología. Y es que hay otros profesionales que pueden sonar similares, como orientadores o terapeutas, pero no tienen por qué ser lo mismo que psicólogos o psicoterapeutas. 

Además, estos tendrán que haber hecho formación de posgrado para especializarse en lo clínico, que es la manera de garantizar que pueden aplicar los conocimientos teóricos en las sesiones. 

Para ser psicólogo, hay que estar colegiado. Las facturas, la página web del profesional… ha de estar acompañado de un número de colegiado. Esto es un mero trámite legal, obligatorio para aquellos que ejercen la práctica profesional clínica, ya sea pública o privada. 

La experiencia

Como en cualquier otra profesión, la experiencia puede ser o no un valor añadido. Es decir, un psicólogo que lleva bastantes años ejerciendo su profesión, tendrá las habilidades más desarrolladas que otros profesionales. Pero no tiene por qué ser así. En definitiva, la experiencia puede traducirse en mayor competencia, aunque no siempre

Las referencias

Los testimonios de otros pacientes que han acudido a terapia con el profesional que has elegido puede ser muy importante. Así que si alguien te recomienda su psicólogo, con el que obtiene buenos resultados, puede ser un gran paso. 

De todas formas, la experiencia no es la misma para todos. Lo que para una persona puede ser un excelente psicólogo, para otra puede ser lo opuesto. 

¿Qué dice Internet?

Hoy en día contamos con la poderosa herramienta de Internet. Puedes buscar los mejores psicólogos de tu ciudad, incluso de tu zona, leer opiniones… También puedes obtener información acerca del profesional que has elegido, qué ha estudiado, su recorrido profesional, si ha formado parte de algún evento de Psicología, si ha escrito un libro, etc. 

Además, gracias a esta herramienta, puedes comparar a diferentes profesionales, su enfoque, terapia, precio, formación, experiencia… Y elegir aquello que más se ajuste a tus necesidades. 

Características de la terapia

Lo imprescindible en terapia es que el psicólogo tenga una base empírica. Y es que hay algunos que parten de marcos teóricos, los cuales no tienen ninguna evidencia científica. O, quizás, no están actualizados. Para saber que tu psicólogo es bueno, este ha de trabajar en el marco cognitivo-conductual y aplicar tratamientos que tienen apoyo empírico

Todo con un objetivo terapéutico

Podemos estar de acuerdo en que es completamente normal que los psicólogos sientan curiosidad por lo que contamos. Y es que hay temas que pueden resultar más atractivos que otros. Pero un buen profesional ha de saber distinguir entre lo que pregunta por curiosidad y lo que pregunta con un objetivo terapéutico. Lo ideal es lo segundo. 

Es decir, hay preguntas necesarias y otras innecesarias pero, ¿dónde empiezan unas y terminan otras? Es algo muy personal, por lo que tú decides si algo te incomoda y, en ese caso, comunicárselo al psicólogo. 

¿Quién es el protagonista?

A menudo, los psicólogos hablan de sí mismos. Es una forma de humanizar la relación y suele ser útil para empatizar. Pero el protagonista no puede ser el profesional, ni mucho menos. Siempre lo tienes que ser tú. 

Información interna vs. externa

La información con la que tiene que trabajar el psicólogo es, única y exclusivamente, aquella que recibe en terapia. Es decir, si tenéis un conocido en común, os encontráis por casualidad en la calle, etc., la información obtenida no puede ser relevante en la sesión. 

La relación entre terapeuta y paciente solo ocurre en terapia, por lo que cualquier cosa externa no debe alterarla. 

La regla de la neutralidad

Es imprescindible que la relación entre el psicólogo y el paciente no vaya más allá de la sesión. Es cierto que, con el paso del tiempo, la relación puede ser más cercana, pero quedar fuera de la consulta rompe la regla de la neutralidad, la cual siempre hay que respetar. 

¿Aconseja o decide?

Es importante que los psicólogos no tomen decisiones por ti. El objetivo de la terapia es que los pacientes ganen autonomía y puedan elegir por sí mismos. Así que un buen profesional de la Psicología te aconsejará, pero nunca decidirá por ti. 

Compuesto por profesionales con amplia experiencia en diversos ámbitos de la psicología, M&L Psicología 360 ofrece sus servicios desde una perspectiva amplia, pero abordando cada casa con un alto nivel de personalización y adaptación.

Entres sus áreas de conocimiento y actuación, destacan la psicología clínica, legal y forense con especialidades como los trastornos de personalidad, la conducta alimentaria y la violencia de género.

Miembros de la Sociedad Española para el estudio de la Ansiedad y el Estrés (S.E.A.S.) y de la Sociedad Española de Patología Dual (S.E.P.D.)

Ver perfil profesional

  • Contactar por correo

  • Llamar por teléfono

Más artículos sobre Psicología