Cambios neuropsicológicos tras el COVID-19

| |

Este blog fue estrenado con un post acerca de los cambios neuropsicológicos tras el COVID-19. Una de las consecuencias más preocupantes del síndrome respiratorio severo del Coronavirus son las complicaciones neurológicas, las cuales pueden afectar a un 30% de los infectados (NeuroCOVID). Esta entrada va dedicada a la revisión de los últimos estudios dirigidos a la exploración neuropsicológica de los pacientes post-COVID. 

COVID y el Sistema Nervioso Central (SNC)

Son varias las teorías acerca de cómo logra el SARS-CoV-2 afectar al SNC. Lo que sabemos con seguridad es que la llegada del Coronavirus al SNC es la responsable de la sintomatología neurológica, neuropsicológica y neuropsiquiátrica producida durante y después de la enfermedad, que aparece hasta en un tercio de los pacientes. 

Perfil neuropsicológico del paciente NeuroCOVID

Varios investigadores concluyen que la infección por SARS-CoV-2 puede aumentar el riesgo a desarrollar demencia vascular y de tipo Alzheimer. Asimismo, se evidencia que los pacientes con infección grave pueden llegar a presentar delirios, psicosis, confusión, cambios de humor e insomnio en algún momento de la enfermedad. Además, hasta el 33% presentan desorientación, déficits de atención y síndrome disejecutivo tras el alta médica.

En cuanto al rendimiento cognitivo, hasta un tercio de las personas que han padecido Coronavirus rinden peor de lo esperado para su edad en pruebas cognitivas. En líneas generales, el perfil NeuroCOVID se caracteriza por: déficit en atención visual, sostenida y dividida, disminución de la velocidad de procesamiento, dificultad en la percepción gustativa y olfativa, y déficits en la memoria a corto plazo verbal y espacial, fluidez verbal y funciones ejecutivas (memoria de
trabajo, inhibición y flexibilidad cognitiva). Estos problemas pueden permanecer incluso más de seis meses posteriores a la enfermedad.

No obstante, es importante apuntar que aunque la mayor parte de los casos con deterioro cognitivo hayan sufrido una infección grave, puede darse en pacientes con una afectación leve o moderada del virus.

En referencia al estado afectivo, se ha comprobado que la experiencia del Coronavirus produce niveles de estrés que afectan a la salud mental. Esta afección puede aumentar el desarrollo de insomnio, fatiga, apatía, ansiedad, depresión y comportamientos obsesivo-compulsivos. Las mujeres son más vulnerables a sufrir estas alteraciones emocionales.

Coronavirus en pacientes con enfermedades neurodegenerativas

Aunque las investigaciones en este grupo poblacional aún no sean muchas, se han llegado a proponer varias hipótesis acerca de su impacto. Entre ellas destaca que la COVID-19 puede acelerar la progresión de las enfermedades neurodegenerativas, aunque los mecanismos siguen sin estar claros y pueden variar entre las diferentes enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer y Parkinson.

Conclusiones

Es probable que las patologías cerebrales asociadas a la infección por COVID-19 tengan un impacto a largo plazo en los procesos cognitivos. Estos cambios neuropsicológicos pueden afectar al rendimiento habitual de la persona en su entorno laboral, social y del hogar. Es por esto muy importante recurrir a un especialista de la neuropsicología en caso de apreciar algún cambio en nuestro rendimiento posterior a padecer Coronavirus. Una valoración temprana y plan de intervención a tiempo puede ayudar a rehabilitar el daño cerebral producido por la infección del SARS-CoV-2.

Centro de psicologia en el barrio de Deusto, estamos especializados en Neuropsicologia y Gerontologia, desarrollamos la estimulación cognitiva para la prevención y tratamiento de deterioro cognitivo, demencias y daño cerebral adquirido (Ictus, Tce, Alzheimer..)