Rodillos de jade y cuarzo: el masaje facial

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Los rodillos de jade y cuarzo poseen excelentes propiedades beneficiosas para el rostro, cuello y escote. Ideales para quienes buscan siempre los mejores cuidados de belleza.

Su uso data de la antigua China, donde eran empleados para reducir la hinchazón de la cara, expulsar toxinas de la piel y favorecer la circulación de la sangre. Sin embargo, actualmente se han transformado en una gran tendencia en Europa gracias a sus beneficios para la piel.

En este sentido, especialistas del cuidado de la piel comentan que el jade ayuda con el drenaje linfático. Y el rodillo de jade utiliza la técnica de masaje para liberar la retención de líquidos. Una especie de rutina de gimnasio cotidiana para el rostro.

Asimismo, si se conserva en la nevera, sirve para masajear las sienes cuando se tiene dolor de cabeza o resacas. Estos rodillos varían de acuerdo a su calidad y marcas desde unos pocos euros hasta aquello que rodean los 100 euros.

Por otra parte, su uso puede ser tan regular como se quiera y a cualquier momento del día. Sin embargo, al igual que cualquier rutina del gimnasio, es bueno tener una programación regular para ver mejores efectos.

Los rodillos de jade y cuarzo son ideales para ayudar con las pieles resecas. ¿Cómo? Muy simple, se utiliza por la noche después de tu rutina de limpieza, crema y otros cosméticos para que éstos penetren mejor.

Beneficios de los rodillos de jade y cuarzo

Este producto ancestral ofrece los siguientes beneficios:

  • Ayuda a mejorar la circulación sanguínea.
  • Contribuye con la elasticidad de la piel.
  • Favorece el drenaje linfático.
  • Ayuda a disminuir la hinchazón y las arrugas.
  • Es excelente para relajar.
  • Permite eliminar toxinas.
  • Contribuye a disminuir la oscuridad debajo de los círculos oculares.
  • Ofrece un efecto calmante.
  • Contribuye a ahuyentar el mal Qi.
  • Ayuda a reafirmar y calmar la piel para proporcionarle un brillo joven y radiante.

Modo de empleo de los rodillos de jade y cuarzo

Es importante considerar que dependiendo del objetivo que se busque, el sentido de los movimientos del masaje variará. Por ejemplo, si se busca un masaje drenante o circulatorio, se recomienda masajear en el sentido de la linfa

Sin embargo, de manera general, los rodillos de cuarzo y jade se utilizan haciéndolos rodas, a modo de masajes, en:

  • Cuello: de manera ascendente.
  • Mentón: desde la barbilla hacia los extremos.
  • Pómulos: desde el surco nasogeniano a la sien. En este caso, los movimientos deben ser ascendentes y en sentido oblicuo.
  • Contorno de ojos: en dirección ascendente.
  • Frente: en manera ascendente desde la ceja al nacimiento del cabello. Se comienza por el centro y se va pasando hasta los extremos.
  • La garganta: de manera ascendente.
  • El área del escote: de manera ascendente.

Para los senos nasales, se debe colocar el rodillo de manera vertical en el área sinusal y rodarlo con suavidad. Se recomienda que el movimiento delicado se vaya alejando de la nariz.

En la línea de la mandíbula, zona donde el cuello se une con la oreja, también se debe aplicar de manera vertical. En este caso, desplaza el rodillo descendiendo desde la mandíbula hacia la clavícula.

Además, se recomienda el uso del rodillo de jade y cuarzo de manera cotidiana. Especialmente para liberar la tensión esos músculos faciales que almacenan gran cantidad de tensión. Ya que, dicha tensión puede contribuir a la aparición de arrugas y líneas de expresión. Sobre todo, alrededor de la frente y los ojos.

Por último, es positivo utilizar los rodillos de jade y cuarzo en combinación de algún producto que optimice las propiedades del masaje. Como, por ejemplo, cremas hidratantes, sérum, mascarillas o aceites faciales.

Soy Juana Sustacha. Llevo más de 30 años trabajando en el mundo de la estética y la belleza, tanto en aspectos médicos como de maquillaje.

Patricia González, profesional altamente cualificada, también forma parte del equipo del centro.

Buscamos la armonía y el equilibrio de la piel. Sin aditivos innecesarios, aportando a la piel las sustancias naturales que ya se encuentran en ella.