Las 5 negligencias odontológicas mas habituales

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La sonrisa es el espejo del alma y por eso nos preocupamos de mantener una boca sana y correcta a nivel estético. A veces, por diferentes cuestiones, las piezas dentales, los maxilares o la mordida nos causan algún problema y pronto acudimos a un especialista para que realice una exploración y la posterior evaluación.

El diagnóstico puede desembocar en algo simple como una limpieza o un empaste, sin embargo, puede suceder que un tratamiento o una operación no salga como se esperaba. El resultado de ese desagradable trance suele desembocar en una demanda contra el odontólogo por no cumplir con lo prometido y haber causado, a mayores, otro problema.

Ese error puede ser por falta de diligencia profesional o por una equivocación humana; en cualquier caso, la queja del cliente termina con una hoja de reclamaciones en la clínica a la que se ha acudido, en una oficina de consumo o hasta en un juzgado, según el carácter de la misma y/o el daño que se ha causado.

En España se realizan miles de reclamaciones de este tipo cada año y son las cadenas dentales las que acostumbran a acumular el porcentaje más alto. Pero, ¿cómo saber si se trata de una negligencia odontológica?

Tipos de negligencia dental

Como decíamos, la mala práctica del especialista puede darse en muchos sentidos y en todos ellos se pone en riesgo la boca del paciente. Incluso, esa mala praxis puede derivar en otras patologías, físicas o psicológicas, que agravan, aún más, el error y ocasionan daños irreparables. Además, en muchos casos también supone una pérdida económica.

Entre las negligencias más habituales se encuentran: falta de cualificación, error en la anestesia, la aplicación de un tratamiento erróneo, el daño en alguna pieza y/o nervio o la falta de corrección en el seguimiento del tratamiento.

1.      Falta de cualificación: se produce más de lo que parece y aunque resulte difícil de creer. Hay mucho intrusismo en la profesión e incluso se han dado casos de ‘dentistas’ sin la formación y título correspondiente que han ocupado cargos importantes en colegios de dentistas.

2.      Aplicación de un tratamiento inadecuado: la falta de estudio de la boca durante la evaluación puede desembocar en una aplicación inadecuada del tratamiento lo que propiciará que sea ineficaz o que no cumpla con lo estipulado. Y eso en el mejor de los casos, ya que también puede causar estragos.

3.      Error en la anestesia: dormir una zona de la boca del paciente es una operación arriesgada y por tanto se ha de tener mucha precaución. Un experto ha de estar al cargo ya que puede provocar un problema serio de salud y en algún caso extremo hasta el fallecimiento.

4.      Daño en alguna pieza y/o nervio: hay que tener mucho cuidado con la dentadura ya que solo tenemos una. Si se rompe corremos el riesgo de quedarnos sin ella, ya sea de manera parcial o total. Por otro lado, las cirugías que no se realizan con diligencia pueden causar un daño en los nervios del diente o la lengua dejándolo sin sensibilidad o provocando dolores agudos.

5.      Seguimiento incorrecto del tratamiento: después de una intervención el paciente ha de tener claro qué pasos seguir y es tarea del especialista indicármelo. Además, si es necesario, tendrá que inspeccionar y evaluar de manera periódica que todo transcurre por los cauces normales.

Así que ya lo sabes. Si has tenido que pasar por alguno de estos momentos desagradables, es probable que tengas derecho a poner una reclamación o demanda por negligencia odontológica.

El doctor Francisco Brochet es especialista en peritaje médico dental, en la reputada empresa Alimyo. Cuenta con un bagaje profesional de más de 22 años como odontólogo profesional especializado en implantología, cirujía, prótesis y ortodoncia, teniendo varias clínicas y colaborando con otras.

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