La violencia intrafamiliar y el maltrato: ¿qué tipos de violencia existen?

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La violencia intrafamiliar es aquella conocida como violencia doméstica. Y es la violencia que se ejerce entre los miembros de una familia. Es muy importante saber distinguirla y ponerle freno, ya que se pone en riesgo la salud física, emocional y psíquica

Lo habitual es que estos comportamientos y actitudes violentas se mantengan en silencio por ambas partes. Y es que, ¿cuántas veces ha aparecido alguien en nuestro entorno o, mismamente, en las noticias, asegurando que cierto agresor era un buen amigo, un buen padre o un buen vecino?

Por eso es tan importante conocer qué es la violencia doméstica, en qué situaciones se da, las maneras de identificarla, los tipos… Así seremos capaces de parar los pies al maltratador. 

Aunque no hay que olvidar que lo óptimo es acudir en estos casos siempre a un profesional: a un abogado para tomar medidas legales y a un psicólogo para curar las heridas emocionales. 

Tipos de violencia intrafamiliar

Dentro de la violencia doméstica encontramos diferentes tipos, algunos más fáciles de reconocer que otros. Los más habituales son la violencia física, la emocional, la sexual y la económica. 

Violencia física

En este caso, el agresor utiliza el miedo y la agresión para paralizar a la víctima. Hace daño corporal, ya sea con golpes, cortes u objetos, incluso armas. La violencia física está muy ligada a la violencia emocional, ya que la una afecta a la otra. 

Violencia emocional

Cuando se ejerce violencia emocional, se busca herir las emociones a otro miembro de la familia. Se lleva a cabo a través de humillaciones, insultos y amenazas.

No solo perturba la situación y el ambiente familiar, sino que también provoca un considerable descenso de autoestima en la víctima y quienes se encuentran presentes. 

Violencia sexual

Un miembro de la familia fuerza a otro a tener cualquier tipo de encuentro sexual. Además, el maltratador tiende a ofender, humillar y dominar a la víctima. 

Violencia económica

La violencia económica se da cuando hay un desequilibrio financiero en la familia. Por ejemplo, si el miembro de la familia que ejerce un dominio económico sobre el resto decide restringir el acceso al dinero al resto. Esto impedirá que los miembros disfruten de algunos bienes materiales por falta de dinero, o bien prohibirá que los demás trabajen para ganar dinero.  

Debido a este malestar, habrá situaciones de violencia, ya sean en público o en privado. Y, además, otros actos de violencia que se ejercerán son gritos, insultos y amenazas

El maltrato

En el ámbito familiar encontramos el maltrato como la forma más específica de violencia entre miembros de las familias. Siendo maltrato cualquier tipo de acción u omisión a propósito que provoca un daño en el bienestar psicológico, emocional y físico, perturbando su desarrollo (en el caso de ser niños o adolescentes) o sus relaciones futuras.

Dentro del maltrato, encontramos dos dimensiones. Una es activo-pasivo y otra es físico-emocional. La primera hace referencia a si hay acción o no por parte del agresor sobre la víctima, y la segunda se refiere a si la violencia que se ejerce es emocional o física. 

A través de estas dos dimensiones, distinguimos cuatro tipos de maltrato:

Maltrato físico activo

Se trata de comportamientos no accidentales que tienen como consecuencia daño físico o enfermedades (poner en una situación en la que se vayan a padecer estas).

Negligencia física

Las necesidades físicas o cognitivas básicas no son atendidas parcial o totalmente. Este tipo de maltrato se da, sobre todo, de padres a hijos, ya que son los más dependientes. 

Maltrato o abuso emocional

Se utilizan agresiones verbales constantemente: insultos, desprecios, críticas o amenazas de abandono. El resultado de este abuso es la evitación o el encierro por parte de la víctima. 

Negligencia emocional 

No hay respuesta a señales, expresiones emocionales o conductas que buscan proximidad. Tampoco hay interacción o contacto por parte del maltratador.

De nuevo, encontramos negligencia emocional sobre todo de padres a niños o adolescentes, pero se puede dar a cualquier edad y entre todo tipo de miembros de la familia. 

Más de 25 años como abogado de familia en Bilbao. con un profundo y contrastado conocimiento del Derecho de Familia, del Menor así como en Derecho Inmobiliario, Arrendaticio y de la Propiedad Horizontal.

A lo largo de estos años, he ayudado a cientos de personas a solucionar sus problemas, ofreciéndoles un servicio de calidad y de confianza en cualquier tema relacionado con el Derecho de Familia y.

Divorcios, separaciones, nulidades canónicas, custodia de los hijos, pensión alimenticia, compensatoria, liquidaciones de gananciales, herencias, declaraciones de discapacidad (tutela y curatela), Derecho del menor, contratos de compraventa, alquileres de viviendas y locales, problemáticas originadas en la Comunidades de Propietarios. A esto he dedicado más de 25 años con pasión e ilusión sabiendo que en mis manos recae, de alguna manera, la felicidad de no pcas personas.

Mi objetivo profesional es lograr el mejor resultado judicial para los intereses de mis clientes ya que sé que las relaciones sociales, las familiares por ejemplo, son muy complejas y se suelen generar momentos de tensión en los procesos judiciales, por ello cuido todos los detalles tanto legales como personales.